miércoles, agosto 31, 2005

Have You Ever Been This Low?

Después de una ausencia llena de desvelos, he descubierto que la confusión reina entre mis papeles, las horas, mis momentos de sueño. Así que quiero atrapar esa vocecita de niña despintada por la lluvia que ordena ese orden caprichoso. Quiero poder tomarla entre mis dedos y depositarla en un lugar que no se sienta muy sola, pero que no tenga mucho espacio para desordenar.

Sin embargo, tengo un poco de miedo ahora que es un poco tarde.

Title courtesy by: Suede - Sci-Fi Lullabies (Sony, 1997)

jueves, agosto 18, 2005

Otra vez

Temerosa de ser descubierta, la fantasmita de trenzas rosadas dejó que el viento la lleve, como una hoja de otoño, a una playa en el verano.

Title courtesy by: Miranda! - Sin Restricciones (EMI, 2005)

miércoles, agosto 17, 2005

Aspectos infantiles

De chiquillo admiraba ciertas tareas. Por ejemplo, aquellas que involucraban cierto matiz violento. Como pegarse en los dedos al clavar los cuadros en una pared o destapar un caño atiborrado de sobras de comida nutritiva. Pasaron los años y con ellos las tareas objeto de mis juegos. Fui admirando y dejando de hacerlo a diversos oficios y profesiones. Me ilusioné en ser un futbolista amateur y, luego, un alquimista pueblerino, y así hasta el infinito.

Claro está, la única coherencia que podría existir entre todas las cosas que admiré fue que nunca realicé ninguna. Paulatinamente fui dejando los martillos de juguete y los equipos de química infantil para tomar en su lugar unos cuantos libros y embutirme en un traje con corbata.

Sin embargo, mi verdadera vocación radica en inventar fábulas. Deshacerme en ficciones y tomar de cuando en cuando un vaso de agua para la sequedad de la garganta. Mentir, ya sea contando un cuento o formulando una excusa laboral. Seguir a la ilusión por oposición a la indecible y aburrida realidad.

En realidad, pensándolo seriamente, sigo siendo aquella personita que, vestida con pantaloncillos, decía ser un ingeniero-constructor. Y eso me hace sonreír.

martes, agosto 16, 2005

Eppur si muove

Al igual que Sherezade, Galileo contó aquella última historia para no morir. Sin embargo, la historia recuerda a ambos de manera distinta. Una mentira dejó a uno fuera de la primera plana de la historia; y mil mentiras dejaron a otra, la inmortalidad en los estantes de las librerías.

La razón de ello no se deba a un número superlativo (de ser ese el caso en mi infancia habría merecido por los menos dos volúmenes y tres reediciones, todas ellas compartiendo lugar en las librerías del Perú). La razón es que una superó los obstáculos que arrastra la certeza. A sus impenitentes límites y fórmulas. Sencillamente a que Sherezade llevó su historia al final de la noche esquivando las bombardas que le imponía un decreto del Sultán.

Galileo, en cambio, fracasó en la historia porque su mentira no pudo superar a su descubrimiento. Porque estaba (y sigue estando) predeterminado que el científico destruya al burlador.

En realidad, si se observa más profundamente, las mentiras son siempre más íntimas que la verdad. Revelan parte del ser que las cuenta. Son siempre caprichosas, impredecibles y por ello divertidas. Y es allí donde se revela la verdadera personalidad: en la situación imprevista. Como en un corto de Buñuel.

Y la historia, si bien estudia la ciencia, sólo recuerda a los hombres.

jueves, agosto 11, 2005

Vuelve a ti

Mientras me empeñaba en espiar cierta fiesta gastronómica, ciertos fantasmitas han escapado de sus escondites dejando a mi nevera sufriendo los efectos de sus disparos a mansalva.

Title courtesy by: Miranda! - Sin restricciones (EMI, 2005)

Hoy

En ocasiones como hoy me despierto a destiempo, prendo la radio, paseo un rato por el zoo y luego empaqueto todo el ruido que origino, lo envio a una persona no domiciliada y espero una mentira por respuesta.

Title courtesy by: Miranda! - Sin restricciones (EMI, 2005)

martes, agosto 09, 2005

Elephant

Una helefante se balanceaba sobre la tela de una araña.
Como veían que resistía escribió un blog.
Luego dijo que soñaba que volaba.

Yo no vuelo en todos mis sueños.

En realidad, generalmente mis sueños se asemejan al zapping y en algunos casos llego a confundir sueños pasados con presentes.

Así que mis sueños son más bien imágenes cortadas cuya coherencia radica en el absurdo.

A veces también creo despertarme cuando en realidad continúo dormido y confundo la realidad con los sueños pasados y presentes.

En realidad, creo que no podría salir a trabajar si no fuese por mi despertador.

Title courtesy by: The White Stripes - Elephant (V2, 2003)

viernes, agosto 05, 2005

Dígame Licenciada

Salir a la calle y disparar a mansalva hasta que ciertas esquirlas puedan recobrar la memoria y protestar junto a nosotros.

En memoria de Piernaconencuentro